LISBOA INTERSTICIAL (2016)

Lisboa, Portugal

Cada azulejo, cada piedrecita y cada pared envejecida de Lisboa me flechó el corazón. Por su parte, la señora que viene de hacer la compra no ve los azulejos, el niño que juega pisa las piedrecitas sin reparar en ellas y la mujer que sale del trabajo llegará a casa sin haber notado la pared envejecida. Creo que es porque Lisboa es su ciudad. Lo que para mí es una visión casi mágica, para ellos es un momento cotidiano, pasajero, intersticial. 

LUISA ORDÓÑEZ